Fúmate la mata
Por: Maverick
Uno puede leer algunos artículos sobre este mal chiste de la presidencia de la república (la mata que mata) que por nada dice: La cannabis da canna-bis, es decir, te pueden meter el doble de veces a la cárcel, bien sea por que la consumas o por que la siembras. Con este gobierno, si se dan cuenta que pasas de frecuencia la radio cuando empieza la propaganda, te meterían a la cárcel por sospechar que eres un narco potencial y luego serías un falso positivo.
Desde que era un niño las drogas han sido un mito para mí. Sólo he escuchado a los adultos alcoholizados y pegados día y noche a un cigarro decir que la marihuana (léase mariguana) es la culpable de la delincuencia, de los homicidios, de que tantos hijos se pierdan por los malos caminos. Si alguien está flaco la gente dice “demás que es mariguanero”. Nadie piensa que la economía está tan podrida que mucha gente no alcanza a alimentarse bien; si alguien está pálido es la mariguana; si la gente es irascible es la mariguana. La marihuana es la explicación a tantas conductas desviadas de los sujetos… La marihuana representa para esos seres una forma de enajenarse de las responsabilidades sociales del sistema social capitalista.
La marihuana es la representación social que este pueblo se ha hecho del delito. Es en ella como objeto, que los sujetos se explican la anomia social creciente en esta sociedad. Sin embargo es más fácil decir que son las drogas las culpables, es más fácil decir que la gente roba por viciosa a decir que la gente roba por hambre o por física desesperanza de buscar empleos en donde no los hay… es fácil hablar de los viciosos que pululan en las esquinas de los barrios que de los falsos positivos. Es recurrente que con la designación de alguien como vicioso se hagan matar a las personas que no nos agradan, como si todos los consumidores incitaran a los jóvenes al consumo de la marihuana, como si existieran campañas en la tv con rubias hermosas en una playa con una cajetilla de marihuana sin filtro incitando a fumarla.
En un país en donde la gente se solidariza con el poderoso, donde se adora la imagen de Pablo Escobar Gaviria, Julio Mario Santo Domingo, Carlos Castaño o Alvaro Uribe Vélez, no es extraño que las personas no comprendan que satanizar la marihuana, la mata ancestral de nuestros indígenas, es hacerle el guiño a los poderosos para que metan a la cárcel a los universitarios que tantos les molesta en las aulas, a los pelaos de la calle que tan mal hacen ver la ciudad de la eterna primavera o de las grandes murallas; satanizar el consumo del alucinógenos mas barato del mercado es volver a incentivar el cultivo de la mata, porque al escasear el producto en el bajo mundo, éste se hace mas costoso; Sería aumentar nuevamente la producción y por que no, masificar el producto de lo prohibido. Hasta a mi ya me da curiosidad saber a que sabe eso.
Creo que no solo es un derecho levantar la voz en contra de toda forma de satanización de la diferencia, sino una obligación rebelarse en contra de toda norma que busque limitar las libertades de las personas por encima de una pizca de seguridad. Creo que prohibir la dosis mínima de marihuana no aporta a la construcción de una sociedad moderna, ¿Por qué no permitir la dosis mínima de marihuana y permitir el cigarrillo que en la historia reciente ha matado a mas personas? Obvio, porque todo el mundo fuma y todo el mundo cree que el cigarrillo es el bueno por no ser marihuana; también porque una norma como ésta sí quitaría votos.
Frente a la prohibición de la dosis personal se pueden sacar alternativas de prohibición del cigarrillo, como frente a la pena capital se le puede hacer extensiva al prevaricato, al cohecho y toda clase de crímenes cometidos por los políticos.
Ya para terminar, al lector cansado, estresado, aburrido con estas letras, le puedo dar el siguiente consejo “Fúmate la mata, que si te mata, es de la risa”